miércoles, 10 de septiembre de 2008

Tranquilidad del campo

Este fin de semana fui a un pueblo de Cantabria. Parte de mi familia es de allí. La tarde del sábado, paseando por la plaza del ayuntamiento, veo un tipo delgado, barbudo, moreno que se comporta de un modo peculiar. Cuando lo vuelvo a mirar veo que coge una silla metálica de una terraza y la arroja contra la luna de un local cerrado, rompiendo el escaparate. Después recoge un trozo de vidrio del suelo y se sienta en la silla. Atónito, permanezco mirándolo. (Lo llamativo viene ahora..) El tipo empieza a cortarse las venas con el cristal. Uno, dos y hasta tres cortes en su brazo y antebrazo. Asustado, llamo al 112 , que venga la policía, la guardia civil o la ambulancia de turno... Total que me acerco al barbudo

Ecgeson: Tío tira el vidrio y no sigas haciendo tonterías.
Presunto suicida: Los hombres hemos nacido libres.
Ecgeson: Qué razón tienes! Anda no me jodas tira el cristal que la vamos a liar al final.
Presunto suicida: No voy a morir porque tengo un corazón grande...
Ecgeson: Genial, tira el cristal, que si no no te vamos a poder ayudar...
Otro vecino: Anda tira eso. El vecino, más decidido que yo, le coge el vidrio y lo tira.

El barbudo, prosigue con su soflama, sangrando como una fuente y todos acongojados. Vienen dos vecinos más (la plaza estaba llena). Decidimos hacerle un torniquete a la altura del antebrazo. Una amiga mía deja su cazadora para el asunto, pero evidentemente, no vale. Luego le pide un pañuelo a una señora un poco pija, de horrible gusto. ( Tenía unos zapatos plateados espantosos). No se lo presta porque el tipo es “drogadicto y tiene sida” . Por fin traen una servilleta de un bar.
Ecgeson: Pero los municipales no están aquí a la vuelta?
Vecino: Sí pero el fin de semana cierran...
Ecgeson: Fantástico
Vecino: Prepáralo para hacer un torniquete
Ecgeson: Joder! (el tío tenía unas heridas profundas, que aconjonaban)
Vecino: No aguantas la sangre?
Ecgeson: La aguanto, pero no me mola nada este plan que nos ha salido...

Mi amiga vuelve a llamara al 061. Que le pongamos los dos brazos en alto. El brazo “sano” lo tiene lleno de picotazos, pero me temo que no de mosquitos.

Presunto suicida: Los hombres debemos tener los mismos derechos.... (qué huevos...)

Total, que al final vienen dos ambulancieros jóvenes que tienen más miedo que vergüenza. No aciertan ni a sacar la camilla. Finalemente el barbudo, que ve la cosa complicada se sube el a la camilla... y se lo llevan.

Al final también vino la guardia civil y nos pidieron los datos para su atestado. (El dueño de la tienda a todo esto puede interponer una demanda). El vecino que era de allí está preocupado por lo del sida. Nos enteramos que el barbudo dice que sida no tiene, pero hepatitis C sí. ¡Que guay! Así que nos recomiendan, aunque el riesgo es prácticamente nulo que nos hagamos análisis...

La verdad es que a pesar de la crisis y mis quejas perpetuas, creo que somos afortunados. Muy mal tienes que estar para jugar así con la vida... Sé que es algo vil tener que ver miseria para darte cuenta de que eres afortunado, pero es humano.
Luego que me digan todo éso de la paz de los pueblos y los sitios pequeños frente al caos de la gran ciudad...

jueves, 4 de septiembre de 2008

Olvido.


Será la casualidad, el azar o la providencia, (táchese lo que no proceda) pero últimamente me he encontrado varias referencias simultáneas al pasado y al olvido.

No soy un fanático de retrotraerme al pasado sobre todo si no es para solucionar algún problema o para aprender algo. (La historia es otra cosa). Sin embargo igual que nos gustan las películas de miedo, o el picante, sostengo la teoría de que todos tenemos un pequeño lado masoquista donde disfrutamos de nuestro pequeño dolor doméstico. Imaginamos renovados pasados de manera simétrica a cómo soñamos nuevos futuros. Como mascar chicle. Mientras no te quedes enganchado, o te muerdas la lengua o el corazón, aunque no sea muy útil, puede ser divertido. Lo malo es que el pasado es irreversible y el futuro nos brinda un rayo de posibilismo y/o esperanza, que es la gasolina que necesitamos para las ilusiones.

Bueno eso, sin entrar en el rollo freudiano en el que el olvido es estrictamente necesario para nuestra supervivencia, excepto cuando no se ha superado la situación. En este caso se entierra en el subconsciente y puede dar lugar a efectos devastadores. Por ello es necesario traerlo al consciente y poder solucionarlo. Pero vamos, desde este blog de verdulera online, me refería a lo más cotidiano.

Siempre que hablamos del olvido recuerdo esta canción. Me emociona.

Se me olvido que te olvidé
Se me olvidó que te dejé
Muy lejos de mi vida.
Se me olvido que ya no estás
Que ya ni me recordarás
Y me volvió a sangrar la herida.
Se me olvido que te olvidé
Y como nunca te lloré
Entre las sombras escondido.
Y la verdad no se por qué
Se me olvidó que te olvidé
A mí que nada se me olvida.


http://es.youtube.com/watch?v=bs73eGP0BEM&feature=related>

Por lo visto la canta también Los abuelos de la Nada Roberto Ledesma y, no confundir con su no hermano Ramiro, pero prefiero la versión de Bebo Valdés y Cigala.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Sucedió en Madrid...

Ayer regresó de vacaciones un gran amigo mío, física y emocionalmente hablando. Así que después del trabajo, 15:30 (aún tenemos jornada intensiva) nos tomamos unas cervezas para celebrar nuestro reencuentro; –siempre hay que celebrar algo- . Cayeron unos cuantos botellines.

El caso es que cuando fui para casa en mi “motorino” me paró la policía municipal.

Agente: Buenas tardes señor. Pare aquí la moto. Es un control rutinario de alcoholemia.
Ecgeson: ( Ya la hemos cagado. Mira que Madrid es grande, nunca bebo cuando conduzco y hoy la vamos a liar. ¿Por qué me toca esto y no la primitiva?) –¿Aquí está bien?-
Agente: Perfecto. Ha ingerido vd. bebidas alcohólicas?
Ecgeson: (Profundo debate moral, mentir o no) La verdad es que sí, agente.
Agente: Con la comida?
Ecgeson: Efectivamente (con unos tristes panchitos si lo aceptamos como comida)
Agente: documentación suya y del vehículo.
Ecgeson: (Le adjunto la documentación y se me cae por el nerviosismo)... (joder!!)
Agente: Nota vd. los efectos del alcohol?
Ecgeson: (Lo más serio posible). Creo que no.
Agente: Vaya! (cara de circunstancias)
Ecgeson: También es mala suerte. Por qué me ha parado justo a mí?
Agente: La verdad es que le podía haber dejado seguir, pero ahora que me ha dicho que ha bebido...
Ecgeson: (Soy un capullo, soy un capullo.. en plan mantra)
Agente: Ha hecho la prueba alguna vez.
Ecgeson: En la vida. ( Y me parece que voy a triunfar; soy un capullo, soy un capullo...)
Agente: Bueno, sople aquí fuertemente hasta que en llegue al final los asteriscos de la máquina.
Ecegson: (Genial con emoción). Bueno a ver si no la liamos demasiado.
Agente: Igual tiene suerte. Hay personas que dan con nada, pero otros ni con dos copas. Depende de cada uno...
Ecgeson: No suelo ser muy afortunado...
Agente: Ahora vamos a repetir la prueba.
Ecgeson: Pero que he sacado?
Agentes: Aún no se sabe. Vuelva a soplar fuertemente. Tiene más de dos años de carné?
Ecgeson: Muchos, muchos más, por eso no sé cuánto es la tasa...
Agente: 0,25. Va a salir el resultado del análisis. Se puede quedar con la boquilla.
Ecgeson: Muchas gracias.
La máquina dice: ............
........................................
................................
Ecgeson: (yo me meo, me meo y encima tendré que ir andando a casa)
........................
.................
Agente: Pues ya está caballero.
Ecgeson: Qué tengo que hacer ahora?
Agente: Irse
Ecgeson: Pero cómo, qué he sacado?
Agente: 0,21...
Ecgeson: Muchas gracias, agente. (Casi le doy un abrazo y todo)
Agente: Espero que haya aprendido la lección, que con una cocacola se disfruta igual.
Ecgeson: Claro que sí. (Cuerpo mío, especialmente hígado y riñones: no sabéis cuánto os quiero por lo bien que me trabajáis)
Agente: Aquí tiene el resultado. (Me da como un tiket del simago con mi 0,21)
Ecgeson: (No siempre tengo mala suerte)

viernes, 29 de agosto de 2008

El soplao

"El azar no existe; Dios no juega a los dados." Albert Einstein (1879-1955)






Visité este agosto las cuevas de “El Soplao”. Son unas cuevas situadas en Rábago, (Cantabria) cerca de la frontera con Asturias. Las descubrieron inicialmente unos mineros que las utilizaron como vertederos. Con el cierre de las minas en los años 70 empezaron a plantearse como lugar turístico por su belleza.

Hay además una particularidad: sus formaciones excéntricas. No por la singularidad de su carácter, sino porque crecen sin un eje definido. Me explico: además de estalactitas y estalacmitas, habituales de muchas cuevas (Nerja, Aracena, Valporquero etc..) el carbonato cálcico crece en todas direcciones. Parece el techo de la caverna un mar de coral nevado (e invertido) . Delicado. Similar a erizos de mar. Posee además la maldición egipcia de que al ser arrancado y llevarlo fuera de la cueva, se vuelve amarillento y se esropea. Aunque en la página web hay algunas fotos, hasta que no estás en el espacio de la gruta, no eres capaz de percibir lo asombroso de las formaciones. Hay además varias galerías, como la de la ópera, o los fantasmas (la de la imagen) alucinantes.

Sin entrar en polémicas sin fin, me recordó el argumento teológico de San Agustín. Es imposible que la belleza contenida en la naturaleza, árboles, la geología, la misma vida... pueda ser fruto tan sólo del azar... ¿o sí? Bill Brason, en su libro “Una breve historia de casi todo” plantea una metáfora sobre la posibilidad e la vida en la tierra. Es como si un tornado tropical pasara por una chatarrería y dejara perfectamente montado un 747. Esta teoría del diseño inteligente, no deja de tener un cierto aroma romántico y esperanzador.


http://www.elsoplao.es/

martes, 26 de agosto de 2008

Diá-locos

Ecgesón: Por la noche, rendido, con casancio, en ruinas y desecho, te recuerdo. Más bien te sueño. Te echo de menos más de lo que me atrevería a confesar (en condiciones normales de presión y temperatura 25ºcentígrados y 1 atmósfera)

Sénecea: Vete a dormir y no te metas en camisas de once varas, que no conduce a nada.

Ecgeson: Me irrita (léase me jode) que seas tan listo.

Séneca: Es lo que conlleva deberse al deber...

lunes, 25 de agosto de 2008

Vuelta al cole

Ya estamos de vuelta al cole. A pesar de la crisis, por lo menos el ordenador y la mesa siguen donde les dejé. Algún compañero se ha llevado un disgusto. Verdaderamente estas tres semanas de auténtica desconexión se han pasado volando. Lo bueno es la sensación de tiempo aprovechado. Lo mejor, las ganas renovadas de emprender nuevos proyectos, en todos los ámbitos. Más ganas de estudiar, luchar, leer, volver a ver a viejos amigos, aprender... Nuevos propósitos, algunos minúsculos, pero ilusionantes. A ver si no se me pasa rápido. En realidad, suena al tango de "Volver"

viernes, 1 de agosto de 2008

1 de agosto

Hace tiempo que no escribía en el blog. La razón es que aparentemente el mundo se acababa hoy, uno de agosto.

El trabajo me ha desbordado completamente. Es paradójico que cuanto más crisis hay, más se trabaja. Ha sido –es- extenuante. Con posibles despidos, noches toledanas arreglando asuntos urgentísimos que dormirán en un cajón de un funcionario o un departamento de riesgos de un banco una temporada, cosas que cambian de Dr Jekyll hasta convertirse en Mr Hyde.... En fin, que no me he aburrido nada. De hecho me siento una naranja completamente exprimida que se ha convertido en limón. Hasta alguna amiga me ha dejado de vacilar porque me ve sin energía.

Sin embargo, me ha pasado un poco de todo. Tuve la “maldición de Neptuno”. Una avería y experiencia con un pocero inimaginable. Movida de nuevo con la lavadora y por último una rueda del coche aparentemente pinchada. A cambio, reconozco que me gusta lo que hago si lo pienso fríamente.

Lo bueno de los líos es que unos se superponen a otros y se te olvida ya el agobio de la semana pasada diluido en el de la presente.

Por fin me llegan las vacaciones. Odio cogerlas en agosto, pero esta vez no había opción. La verdad es que necesito cambiar de actividad, hacer deporte dibujar leer y recuperar las ganas de batallar por todo.